Descubre en qué te enfocas y sabrás quién puedes llegar a ser…

Claves del artículo
Enfoque 95%
Realización Personal 85%
Coaching 90%

Uno de los conceptos clave del Coaching Estratégico nos dice “Donde Va El Enfoque Va La Energía”.

¿Y qué significa esto? Pues algo muy lógico y fácil de entender desde mi humilde punto de vista, pero no muy sencillo de aplicar con acierto en ocasiones (yo el primero…). De ahí la importancia de tener en cuenta esta, aparentemente insignificante frase, que adquiere unas dimensiones insospechadas en el momento en el que por ejemplo, vivimos tan enfocados en el pasado o en el futuro, que dejamos de poner la energía necesaria en el presente.

¿Quién no ha vivido algo así…? Dedicamos tanta atención al pasado, que nos termina faltando energía para inyectar a nuestro bien merecido presente. El único momento desde el cual, una persona puede realmente cambiar su vida a mejor. 

También está la otra cara de la moneda, si dedicamos mucha energía al futuro, nuevamente habremos perdido el enfoque del único momento, insisto, desde el cual podemos realmente cambiar las cosas a mejor, ser felices, o simplemente ser… porque solo somos en el aquí y el ahora. Y esto es algo que si lo piensas bien, seguiría siendo así, aún habiendo descubierto cómo viajar en el tiempo…

El pasado es útil, claro que sí, para aprender de él e ir aplicando lo aprendido al PRESENTE. Y el futuro, igualmente necesario para desde el PRESENTE ir construyendo un camino que nos lleve a donde realmente queremos ir. Sin embargo,  en ambos casos, es desde el PRESENTE el único momento desde el cual podemos actuar… ¿Crees que merece o no entonces, todo nuestro enfoque y energía nuestro gran regalo: el presente?

Seguro que a estas alturas del post, ya habrás podido conectar mejor con la idea tan poderosa que esconde la frase con la que he empezado este artículo “Donde Va El Enfoque Va La Energía”.

Y si no es así, voy a intentar seguir ayudándote. Esta vez, con un ejemplo práctico… Carlos lleva soñando con ser músico desde que tenía 7 años. Ha montado su grupo de rock que funciona bastante bien y aunque lo tiene como hobby, él en el fondo sabe que lo que más le gustaría es intentar dedicarse profesionalmente a la Música, pero… cada vez que se le presenta la oportunidad de “formalizar la situación”… trabajar con un productor… o firmar contrato con un manager… o con algún sello independiente… no solo no se decide a hacerlo, sino que es capaz de encontrar una enciclopedia  entera de términos en su cabeza que le lleven a abandonar la idea, del tipo: “ahora no es el momento…, no voy a tener tiempo…, a ver qué van a pensar mis padres…, esto no es una profesión seria… y la mejor: “TODO EL MUNDO ME DICE QUE ES IMPOSIBLE”.

¿Por qué?

Cada vez que tiene la oportunidad de dar el paso que tanto anhela desde siempre, se enfoca en sus miedos y sus creencias aprendidas… miedo a que su música no tenga el éxito que él espera, miedo a las críticas, miedo a entrar en un estudio de grabación y que se espere algo de él , miedo a no estar a la altura en general y sobre todo, miedo a la presión que supone comprometerse con otras personas y consigo mismo a intentarlo de verdad, porque en el fondo lo que más teme, es fracasar.  

¿En qué se está enfocando Carlos? ¿En lo positivo? ¿En la suerte que tiene de poder sentir lo que siente hacia la música y poder compartirlo encima con los demás? ¿En que en lugar de decepcionar podría ayudar a otras personas a conectar con su música y hacerles disfrutar con ello? ¿En la posibilidad  incluso de inspirar a otras personas a que se atrevan también a perseguir y compartir lo que realmente sienten? Y en caso de errores, comentarios negativos y demás aspectos necesarios para poder evolucionar en cualquier cosa que hagamos en la vida… ¿es posible que Carlos se enfocara mejor en la oportunidad que estas situaciones le podrían ofrecer de aprender, mejorar y aceptarse a sí mismo?

Muchos son los momentos y situaciones que vivimos en nuestras vidas, que creemos que nos imponen la necesidad de sentir ansiedad en cada paso que damos, una continua angustia. Tal vez, esa sensación de ansiedad y angustia se podría convertir en poder y libertad, según nuestro propio planteamiento, según la calidad de nuestras decisiones, según el valor de nuestra estrategia… .

La cuestión es, que esa frase aparentemente insignificante del principio de este post “Donde Va El Enfoque Va La Energía”, nos puede conferir la claridad suficiente para animarnos a identificar cuál es nuestro patrón de enfoque habitual, y poder concluir así, que no es tanto lo que nos pasa, sino en qué nos enfocamos… ¿en los problemas o en las soluciones? ¿En el pasado, en el futuro… o en el presente? ¿En los demás o en ti mismo? ¿En los riesgos o en las oportunidades?

Hasta el próximo post…

Siempre un abrazo,

RR

11 comentarios

  1. Hola!

    Resulta MUY interesante 😃😃😃
    Palabras sabias fundamentadas en la experiencia que ponen luz y brindan esperanza.

    Gracias por compartir tiempo y talento!!

  2. Me ha gustado mucho tu artículo y me ha recordado una famosa cita de John Lennon que dice algo así como “que la vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes … “. Tener un plan para el futuro es fundamental (creo que yo no podría vivir sin planificar), mirar al futuro nos ayuda a avanzar, pero uno no puede olvidarse del hoy, del ahora … de ese “momento único” que nos regala la vida cada día porque ese futuro que planificamos “puede” que nunca lleguen a suceder … porque la vida es caprichosa y a veces se pone del revés.

    • Totalmente de acuerdo Madora… había oído esa frase de Lennon! Muy buena!! Personalmente admito haber tenido una clara tendencia a planificar quizás en exceso… y la vida nos va enseñando que no nos corresponde a nosotros tener el control de todo lo que ocurre, al menos fuera de nosotros, verdad? Siempre aprendiendo… esto es lo que más me gusta del coaching y de la vida en general, que cada obstáculo se puede convertir en una oportunidad para aprender y mejorar. Hay una película por cierto, que me encanta cómo trata este tema, que aunque técnicamente no es la mejor que he visto, recomendaría ver sin duda. Se llama “El Guerrero Pacífico”. Un abrazo Madora y muchas gracias por tu comentario. Un abrazote!

  3. Creo que todo trata del equilibrio. Un enfoque excesivo, como bien dices, en el pasado o futuro, es contraproducente; igualmente contraproducente sería un enfoque excesivo en el presente sin tomar referencia del pasado y sin fijarse una meta en el futuro, sea a corto o largo plazo. Igual ocurre a la hora de enfocar la vida personal, si el enfoque es excesivo hacia lo profesional/laboral, obviamente estás desatendiendo lo familiar, y te pierdes todo lo que este plano te puede aportar. Igualmente ocurre al revés y en cualquier plano que tenga un exceso de atención en detrimento de otro. Al final, me reitero, todo trata de buscar el equilibrio adecuado a la hora de enfocar, lo cual no es tarea fácil. Nunca lo fue.

    Ahora en estos tiempos el asunto se complica, pues nuestras mentes son bombardeadas continuamente con estímulos y exigencias/obligaciones en tal cantidad, que resultan otra dificultad para lograr un enfoque adecuado, pues éste se acaba difuminando. Ya no es que nos excedamos en el enfoque hacia un determinado plano, sino que no logramos enfocarnos en nada.

    Bueno, ya paro, que me pongo a divagar y no ceso. 🙂

    Un abrazo, master. 😉

    Por cierto, hay un cuento (tal vez lo hayas leído o escuchado) que puede aplicarse al enfoque, aunque en el cuento se habla de la Felicidad. Aquí lo tienes:

    “Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. 

    El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a un hermoso castillo, en lo alto de una montaña. Allí vivía el sabio que buscaba. 

    Sin embargo, en vez de encontrar aun hombre santo, nuestro héroe entró en una sala y vio una actividad inmensa; mercaderes que entraban y salían, personas conversando en los rincones, una pequeña orquesta que tocaba melodías suaves y una mesa repleta de los más deliciosos manjares de aquella región del mundo.

    El sabio conversaba con todos, y el joven tuvo que esperar dos horas para que lo atendiera. 

    El sabio escuchó atentamente el motivo de su visita, pero le dijo que en aquel momento no tenía tiempo de explicarle el Secreto de la Felicidad. Le sugirió que diese un paseo por su palacio y volviese dos horas más tarde. 

    – Pero quiero pedirte un favor-, añadió el sabio entregándole una cucharita de té en la que dejó caer dos gotas de aceite-. Mientras caminas, lleva esta cucharita y cuida que el aceite no se derrame. 

    El joven comenzó a subir y bajar las escalinatas del palacio manteniendo siempre los ojos fijos en la cuchara. Pasadas las dos horas, retornó a la presencia del sabio. 

    -¿Qué tal? – preguntó el sabio -. ¿Viste los tapices de Persia que hay en mi comedor? ¿Viste el jardín, que el Maestro Jardinero tardó diez años en crear? ¿Reparaste en los bellos pergaminos de mi biblioteca? 

    El joven, avergonzado, confesó que no había visto nada. Su única preocupación había sido no derramar las gotas de aceite que el Sabio le había confiado. 

    – Pues entonces vuelve y conoce las maravillas de mi mundo -dijo el sabio -. No puedes confiar en un hombre si no conoces su casa. 

    Ya más tranquilo, el joven tomó nuevamente la cuchara y volvió a pasear por el palacio, esta vez mirando con atención todas las obras de arte que adornaban el techo y las paredes. Vio los jardines, las montañas a su alrededor, la delicadeza de las flores, el esmero con que cada obra de arte estaba colocada en su lugar. De regreso a la presencia del Sabio, le relató detalladamente todo lo que había visto. 

    – ¿Pero dónde están las dos gotas de aceite que te confié? -preguntó el Sabio. 

    El joven miró la cuchara y se dió cuenta de que las había derramado. 

    – Pues éste es el único consejo que puedo darte:

    el secreto de la felicidad está en mirar todas las maravillas del mundo, pero sin olvidarse nunca de las dos gotas de aceite en la cuchara.”

    Otro abrazo

    • Eneas… qué te voy a decir yo que no hayas dicho tú ya ;). Me ha encantado tu comentario y este fantástico cuento… ¡muy sabias palabras! Tomo nota y espero verte en más ocasiones por aquí, porque creo que aportas mucho valor a este blog.

      ¡Un fuerte abrazo y mil gracias por tu gran contribución!

  4. Muy interesante e inspirador 😃
    Siempre es importante recordar lo importante.
    Desde el presente es desde donde podemos hacer todo.

    Inevitablemente recuerdo a Eckhart Tolle y “El poder del ahora”

    Gracias por compartir!

  5. Gracias, asi se debe de tratar aquello que uno anhela con amor y pasión, aun más cuando de verdad deseas salir adelanté y te propones una meta y más cuando obtienes el apoyo de personas como usted que saben lo que uno quiere y le apoyan de cualquier forma para conseguirlo. E igualmente le envio un fuerte abrazo.

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